La Malinche

Hay un personaje en la historia de México al que se le ha acusado injustamente de traidora en diversas ocasiones, cuando la realidad es que no traicionó a nadie; simplemente trató de subsistir de la mejor manera posible ante la situación en la que se encontraba, es decir, ante sus circunstancias. Como decía Ortega y Gasset: “El hombre es él y sus circunstancias”. No podemos hablar de un personaje histórico sin conocer el contexto en el que vivió.

Lo primero que hay que hacer es tratar de contextualizar quién fue La Malinche, también conocida como Malinalli, Malintzin o Doña Marina, pues se le identifica con todos esos nombres. Hay que recordar que, alrededor del año 1500 de nuestra era, fecha aproximada de su nacimiento, no existían registros documentales de nacimiento. Estos aparecieron mucho después: primero con la llegada de los europeos, a través de los bautizos, y muchísimos años más tarde, hasta 1859, cuando durante la Presidencia de Benito Juárez se expidió la Ley Orgánica del Registro Civil para registrar los nacimientos.

Conviene recordar que, aunque los europeos llegaron a América en 1492, no arribaron a las tierras que hoy conforman México sino hasta 1519. En abril de ese año, Hernán Cortés conoció a La Malinche, una de las veinte mujeres esclavas que los mayas entregaron como obsequio a los españoles. Esto demuestra que entre los pueblos prehispánicos de lo que hoy es México existía la esclavitud. Cabe señalar que en 1518 hubo una expedición encabezada por Juan de Grijalva y que, previamente, como producto de un naufragio, Gerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero llegaron a Yucatán en 1511; sin embargo, fue hasta 1519 cuando se realizó la expedición de Hernán Cortés.

Como es natural, debido al desarrollo de los acontecimientos históricos, resulta imposible conocer la fecha exacta del nacimiento de La Malinche; se estima que ocurrió entre 1495 y 1500. Otro dato que no puede pasar inadvertido es que en el territorio que hoy conocemos como México no existía la noción de país como la entendemos actualmente. Había distintos pueblos, con diferentes lenguas y dialectos, que sostenían guerras entre sí. Además de la esclavitud, existían los sacrificios humanos dedicados a los dioses, en especial entre los mexicas o aztecas. Por lo tanto, no existía un país como tal. También se practicaba el canibalismo o antropofagia, es decir, el consumo de carne humana, entre algunos grupos precolombinos.

Entonces, ¿cómo se puede considerar traidora a una mujer respecto de un país que ni siquiera existía? ¿Cómo se le puede llamar traidora a una mujer que primero fue esclava de los pueblos mayas de Tabasco, como botín de guerra, y después fue entregada como esclava, junto con otras diecinueve mujeres, a los españoles?

La Malinche tenía una enorme ventaja para los españoles y, en especial, para Hernán Cortés, ya que hablaba náhuatl y maya. Esto la volvió prácticamente indispensable. También fue de gran ayuda Gerónimo de Aguilar, quien, tras su naufragio, aprendió el idioma maya. De esta forma, los intérpretes de Hernán Cortés eran La Malinche y Gerónimo de Aguilar; sin embargo, Aguilar no hablaba náhuatl, lo que hacía aún más relevante el papel de La Malinche.

Producto de la relación entre Hernán Cortés y La Malinche, nació en Coyoacán, en 1522, Martín Cortés. Además de ser su traductora, La Malinche fue primero su esclava y después su pareja o concubina. También tuvieron una hija llamada María Cortés, nacida entre 1523 y 1524.

La idea errónea de llamar traidora a La Malinche no corresponde a la realidad histórica. Ella fue una niña esclava entregada a los españoles como tributo, sin poder alguno para decidir su destino. Gracias a que hablaba dos lenguas autóctonas, se convirtió en traductora indispensable. Mientras Gerónimo de Aguilar sólo podía traducir del maya al español, La Malinche traducía del náhuatl al maya, lo que permitía la comunicación entre Hernán Cortés y los demás españoles con los pueblos indígenas.

Para analizar un acontecimiento histórico es indispensable conocer sus circunstancias. No se puede juzgar el pasado con los criterios del presente. Antes de la llegada de los españoles no existía ningún país en América. En el territorio que hoy es México había esclavitud, sacrificios humanos y señoríos que funcionaban como pequeños gobiernos y que luchaban entre sí. En particular, los mexicas tenían sometidos y explotados a diversos señoríos. Los sacrificios humanos se realizaban porque creían que era necesario alimentar a sus dioses. Si conocemos y comprendemos todo este contexto histórico y cultural, podemos entender con claridad que La Malinche no fue ninguna traidora.

En 1524 se creó el Virreinato de la Nueva España, cuando el rey Carlos I nombró a Antonio de Mendoza como primer virrey, convirtiéndose en el principal virreinato de la Corona española en América. Prácticamente tres siglos después nació el país independiente que hoy conocemos como Estados Unidos Mexicanos o México; antes de ello, México no había existido como nación, y es importante tenerlo claro.

Los mexicanos somos, en su mayoría, producto del mestizaje y somos la mejor raza del mundo. Sigamos trabajando para ser el mejor país del mundo en todos los aspectos.

Pablo Meré Alcocer
Presidente del Instituto Reyes Heroles en Querétaro


Publicación de carácter teórico, correspondiente al primer semestre del ejercicio fiscal 2025.

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